El fin de semana pasado Lucy, Piko y yo fuimos a casa de Alex (morlo en el blog) a una cena con varios vinos y unas entradas (para que Piko y Alex se quitaran el estrés del arduo trabajo de la semana). Uno de los vinos que más nos sorprendió fue El Gran Divino.
En este país casi no consumimos y no conocemos muchos vinos dulces como cosecha tardía, icewines o botritizados (pronto escribiré más a fondo sobre estos tres procesos). Pero en el Valle de Guadalupe en Baja California, México, existe una casa fundada en 1994 llamada Chateau Camou que dedican un poco de su tiempo a la creación estos vinos poco conocidos. Ahí se crea un vino llamado El Gran Divino a manos de Víctor Torres Alegre, enólogo de la casa. Este vino proviene de una cosecha tardía (significa que la cosecha se hace cuando las uvas tiene mucha mas azucara de lo normal, y por lo tanto se genera un vino dulce) de Chardonnay y Savignon Blanc.
Su color verdaderamente dorado te invitaba a probarlo. En nariz el primer aroma que se detecta es el de membrillo, después aparecían los aromas de frutas secas como chabacano y durazno, el chardonnay le aportaba un toque a mantequilla muy sutil que homogeneizaba los aromas, y algo oculto, los aromas cítricos y levemente minerales que aportaba el Savignon Blanc, también debido a que este vino tiene un tiempo en barrica se notaba el toque sutil y agradable de madera. En boca un vino claramente dulce (que probablemente cansaría los paladares de algunos), donde el sabor del membrillo y las frutas secas se notaban, se lograba apreciar una leve acidez pero esta era opacada por el dulce, al final la madera se hacia presente. Este vino tiene en boca una permanencia bastante larga, y un final muy agradable.
Antes a esta cata Alex y Piko estaban comiendo un queso de oveja curado; un de esos quesos fuertes a los cuales no soy muy afecto (no se bien como describir a este tipo de quesos, pero lo que si sé es que la sensación de comezón en el paladar es lo que no me gusta), pero recordé que en mis clases se había comentado que uno de los maridajes más clásicos era quesos fuertes con vinos dulces. Ellos hicieron la prueba y al ver sus caras decidí intentarlo. Al combinar el vino con el queso el complemento era perfecto, el vino hacia que el queso perdiera su habilidad de generar esa comezón y la parte cremosa y fuerte era lo único que quedaba, y el queso hacia que el vino se sintiera menos dulce y le daba un poco de mas acidez que le ayudaba mucho. La combinación fue maravillosa.
Este tipo de vinos no son fáciles de conseguir y tampoco son baratos, pero si tiene la oportunidad de comprar uno (y mas este que es mexicano) háganlo, la experiencia es sorprendente.
[...] casa de un amigo (aquí en Ensenada) hicimos una cata de vinos dulce. Yo, muy feliz, fui a comprar el Gran Divino, del cual tenía un grato recuerdo. Primera sorpresa, el precio. Yo recordaba que me había costado [...]
Hola, en dónde puedo encontrar este vino en San Luis Potosí?
Kimi,
La verdad no tengo ni idea, pero puedes comunicarte con Enosphera a ver si existe la oportunidad de que te envien uno.
Saludos
[...] This post was mentioned on Twitter by dava, vinos mexicanos. vinos mexicanos said: El Gran Divino, un dulce vino mexicano http://ow.ly/3WU6M [...]
BUN DIA, ME AGRADO TU COMENTARIO,NO TENGO LA COSTUBRE DEL VINO, PUES SINCERAMENTE N ME AGRADAN LAS SENSACIONES QUE PROVOCA, QUICIERAME INICARAS O RECETARAS UN VINO SIMILAR O PARECIDO AL ITALIANO LABRUSCO, POR SUPUESTO, QUE SEA BARATO Y QUE CARACTERISTICAS TIENE. MUCHAS GRACIAS