La noche de ayer Lucy y yo fuimos al Bice Bistro un restaurante relativamente nuevo en México (ya que en el mundo tiene alrededor de 40 restaurantes y lleva desde 1926 abierto). Este lugar se encuentra dentro de las instalaciones de del Hotel Camino Real que está a un lado del Hospital Ángeles de Pedregal.
Es un lugar bonito y acogedor, con unas decoraciones muy sencillas, muy agradable el lugar. A la entrada a mano derecha tienen muy a la vista las botellas de vino mexicano que manejan (lo cual me dio mucho gusto ver) y a un lado esta una pared con todos sus vinos.
Llegamos a nuestra mesa y pedimos la carta de vinos, tenía de un Pinot Grigio (o Pinot Gris, una uva italiana bastante fácil y agradable para beber), pero nos dijeron que estaban cambiando la carta de vinos y que no lo tenían, entonces nos recomendaron un vino de España de Rías Baixas llamado Davila. Siempre me han gustado los vinos de esa denominación, están hechos de una uva llamada Albariño, que es muy fresca, con una acidez muy agradable y con muy buen aroma.
Empezamos a ver la carta que tenía muchas entradas, pastas, carnes y risottos (al parecer la comida italiana es la especialidad), pero como queríamos cenar ligero nos fuimos por los siguientes platillos: al centro Foie Grass con salsa de higo y fresas y Tartara de salmón con cebollín y cebolla morada en una cama de lechuga con aceite verde. Luego para mi un Carpaccio Tonno (que era de atún con costra de pimienta, un poco de ensalada de arugula con un aderezo cremoso y lajas de queso parmesano) y para Lucy una ensalada Toscana (que era una combinación de lechuga, hongos portobello, espárragos y croquetas de queso de cabra con vinagreta de balsámico) y de postre unas Crepas de Frutos Rojos con helado de vainilla y café cappuccino.
Llegaron las entradas al centro; la presentación del foie grass era el bloque del paté, a un lado de una rebanada de pan de caja y una lechuga, y ahí a un lado un poquito de la mermelada de higos y fresas. El sabor, nada sorprendente, un pan muy común, un foie grass muy simple y la mermelada opacaba el sabor de todo. Luego la tartara de salmón sabia mucho a cebolla morada y cebollín, el salmón sólo se sentía en la textura, y el aceite verde no se sentía para nada (de verdad no supe de que fue).
Después de eso ya nos habíamos desanimado un poco, pero al llegar mi platillo se notaba un cambio (aunque solo para mi). El atún tenia un color rojo brillante y resaltaba aun mas con la costra de pimienta negra que tenia, estaba presentado como si fuera un sashimi (en la comida japonesa consiste de pescados crudos finamente cortados) y al centro del plato la arugula con las lajas de parmesano. Este platillo estaba muy bueno, todos los sabores se distinguían y la acidez del vino le ayudaba bastante bien. Esta parte de la cena fue muy placentera para mí, pero no fue la mismo para Lucy. Su ensalada era básicamente un monte de lechuga medio aguada por tanta vinagreta con cuatro croquetas de queso de cabra. Toda la ensalada estaba muy cargada del sabor a vinagre balsámico (yo también la probé y la textura de la lechuga tampoco fue muy agradable), al punto que Lucy no se la terminó, las croquetas de queso de cabra fueron lo rescatable.
Para terminar la noche pedimos las crepas, llegaron y se veían muy bien, olían muy bien (después de los otros platillos eso era un gran presagio), pero ¡sorpresa!, al empezar a dividir el helado encontré unos cuantos cabellos (tres para ser exactos) y obviamente pedí que las cambiaran. Las nuevas sabían bastante bien, un poco dulces pero el helado las balanceaba muy bien (aunque el postre no fue suficiente para salvar la noche).
Toda la comida era pasable, pero cuando pagas una cuenta de $976 pesos, esperas una excelente presentación, una higiene impecable y mucha mayor calidad en los alimentos. Ojalá que el día de hoy haya sido un mal momento en la cocina, y de verdad espero que nuestra experiencia ahí no sea la constante del Bice Bistro.
Tristemente he de decir que lo mejor de este lugar fue el servicio; pero la parte principal es la comida, y la verdad no valió la pena
Después de esta reseña Flavio Miranda, Gerente de Alimentos y Bebidas del Camino Real, me escribió lo siguiente:
Estimado señor Cohen atendiendo su reseña sobre el Bice bistro de camino real pedregal y agradeciendo su profesionalismo y objetividad mi chef Alejandro romero y un servidor hemos hecho varias pruebas para mejorar los detalles que usted menciona (que me parecen totalmente acertados) , tenemos como meta común el servir y hacer de esto una obra grata para todos los sentidos, pocas veces contamos con la oportunidad de recibir retroalimentación de una manera veraz y bien sustentada, siendo esto siempre una invitación a ser cada día mejores y a su vez esperamos contar con sus visitas para corroborar lo escrito por un servidor y mejorar la experiencia que haya tenido con nosotros
Un saludo a Lucy.
Flavio Miranda L.
Gerente de Alimentos y Bebidas.
Camino Real Pedregal
Tel. (55) 5449-3650 ext. 8806.
Fax. (55) 5449-3658
flavio.miranda@caminoreal.com.mx