A pesar de que cuando oímos la palabra tequila inmediatamente asumimos que es de Jalisco, hay otras regiones de Nayarit, Michoacán, Guanajuato y Tamaulipas que también producen esta bebida bajo la denominación de origen.
El cultivo del agave se extendió a estas regiones en los años veintes, y a pesar de contar con la denominación de origen algunos de ellos, como es el caso de Nayarit, se dedica solo a la producción del agave, no a la destilería.
Hay diversos factores que afectan el desarrollo del agave, como el suelo, clima y altitud. Por ejemplo, los agaves de Tamaulipas son de textura fibrosa por su clima seco, y esto se traduce en notas de romero, laurel y comido en el destilado final. Es decir el producto con el que se fabrica el tequila, la materia prima: es decir el agave, si afecta los sabores y aromas del producto final como en otras bebidas, como el vino.
El proceso que lleva el tequila es el siguiente:
Cultivo de la planta, duración entre 6 y diez años antes de la cosecha.
Cosecha del agave o “jima”
Los “jimadores” retiran la piña, que es lo único que se usa para el proceso
Se llevan las piñas a los hornos donde se cuecen y luego se muelen, y fermentan naturalmente
Se destilan los líquidos obtenidos, mediante presión y calor
Se puede usar inmediatamente o añejarse en barricas
Se embotella y se vende
La aplicación de esta bebida puede ser en cócteles variados, como en margaritas de diversos sabores, o directamente consumirlo en caballitos, o utilizarlo para preparar platillos como camarones, pescados, etc. e incluso para combinar con postres, pasteles, nieves y chocolates.
Ahora si la receta de Margaritaaaa
Margarita de Jamaica
1 cucharada de jugo de limón, 2 cucharadas de azúcar, 2 caballitos de tequila, 2 caballitos de concentrado de jamaica, 1 y media taza de hielo.
Escarchar copa con sal o azúcar cual sea su preferencia.
Licuar todos los ingredientes y servir… esta receta se puede hacer con concentrado de cualquier sabor y escarchar la copa con canela, chile o lo que se les ocurra
Un dato que me gusta: Para llamarse Tequila la formulación debe hacerse con al menos 51% de mieles de agave azul que puede mezclarse con otros azúcares antes de fermentar. Los Tequilas de puro agave pasan directo a fermentación y pueden ostentar la leyenda ’100% de agave’ en la botella.