La uva Torrontés es la que más se usa en Argentina para producir vinos blancos y aunque en Europa se usa en algunas regiones, los Torrontés se consideran típicos de Argentina y se supone que allá se hacen los mejores.
Acá en México, al ser una uva no tan conocida, es difícil encontrar variedad al buscar vinos Torrontés, y por lo mismo este es de los primeros que pruebo.
Color amarillo paja tirándole a dorado, muy limpio y brillante, con ribete y tonos verdosos por ahí.
Huele mucho a frutas como chabacano, durazno y melón, todo con un toque de miel y aromas cítricos después (naranja); también mucho aroma a flores que no se distinguir. No es complejo, es directo, pero potente en aromas que recuerdan a un moscatel.
Respeta los aromas y destacan los sabores frutales sabe a chabacano y durazno dulces, lo malo es que tiene una acidez muy alta que aunque ayuda a que no sea un vino dulce, se pasa junto con el alcohol que brinca de repente. Al final tiene un toque mineral que apenas se percibe. El retrogusto es entre frutal y ácido y de duración media a larga. Muy al fondo como que se le siente un saborcito a vainilla o avellana, pero muuuuuy en el fondo. Muy parecido en boca a un moscatel.. Servir bien frío para apagar un poco la alta acidez.
La primera copa es agradable (bien fría) y a las siguientes ya va cansando la alta acidez.
Le encuentro potencial a la uva… su parecido con la Moscatel me gusta, y creo que solo es cosa de encontrar otro vino Torrontés que logre balancear lo dulce con la acidez y así sería un vino que sin duda me gustaría mucho.
Bueno con una pizza saladita como de peperoni, y seguro con pastas cremosas queda re bien… si necesita de ese algo que le baje un poco lo ácido.
Se consigue en La Castellana por $126 pesos.
ciertamente el vino torrontes es la estrella del norte argentino, pudiendo encontrarlo en Mendoza, San Juan y la Rioja pero el mejor el mas fresco se encuentra en el Valle de Cafayates en Salta Argentina, un vino que recuerda las esencias florales y los aromas frutales mas deliciosos, con un toque de acidez especial para tomarlo bien frio.