Tag-Archive for » Pinot Noir «

Miércoles, Diciembre 31st, 2008 | Author: cohen

Miguel Torres es una de esas empresas enormes que tienen muchos viñedos en varias partes del mundo como Estados Unidos, Cataluña, Chile, y hasta China. Sus vinos espumosos están hechos con el “Méthode Traditionelle” o método tradicional o básicamente como lo hacen en Champaña, Francia (doble fermentación, una como vino normal y otra en botella para el gas).

Este vino que probamos tiene la particularidad de estar hecho 100%  de Pinot Noir que es una uva tinta pero como algunos sabrán si solo se usa el jugo resulta un vino blanco.

El termino Brut en los vinos espumosos como este se refiere a la cantidad de azúcar que puede llegar a tener la botella por ejemplo: Extra Brut entre 0 y 6 g/l (gramos por litro), Brut: menor de 15 g/l, Sec: entre 17 y 35 g/l, Demi Sec: de 35 a 50 g/l, los últimos dos se siente dulces en boca y los dos primeros son mas ácidos.

Este vino espumoso fue bastante agradable. De color opaco como entre trigo y cebada. En nariz de primer golpe tenia aroma a mar, como a mejillones, pero poco a poco salían las notas dulces como de miel y como casi siempre sucede el aroma a migajón (pan). En boca con buena acidez, algo de madera, manzana, muy sedoso pero lo que no estuvo tan bueno fue el final que era muy corto.

En general un vino bueno y recomendable.

Category: Blanco, Catas, Chile, Vino  | Tags:  | Leave a Comment
Martes, Septiembre 09th, 2008 | Author: cohen

Este vino de Nueva Zelanda es de la casa Lawson’s Dry Hills fundada por Ross y Barbara Lawson en 1992. Esta casa se inició con una filosofía muy clara “producir vinos con gran carácter a precios accesibles”. Lawson’s Dry Hills también se distingue (según Ross Lawson) por ser la primera bodega en el mundo en cerrar sus botellas con tapa-rosca.

Marlborough es una región de Nueva Zelanda que se encuentra en la zona noreste de la isla del sur. En esta zona, a finales de los 70´s, se empezó a producir muy buen Savignon Blanc, lo cual impulso a Nueva Zelanda a seguir impulsando su industria vinícola.

Algo que me llamo mucho la atención fue el 25% de barrica. Esto significa que el 75% del vino se procesa en recipientes de acero inoxidable y el otro 25% se deja en barricas de roble francés (nueve meses para nuestro Pinot Noir). Después de ese tiempo se junta lo que esta en barricas con lo que esta en los recipientes de acero inoxidable.

Otro dato de este vino es que Robert Parker le otorgó una calificación de 90+, lo cual (como referencia) significa que es un vino excelente.

Un Pinot Noir de color rojo rubí muy brillante. En nariz se sentía mucho el aroma de fruta, cereza, ciruela y zarzamora, en el fondo tenia unos toques muy sutiles de café y vainilla. En boca un vino muy elegante, suave, sedoso, fresco, ligero, con un final largísimo y muy fácil de tomar. La fruta era lo que mas resaltaba, pero el sutil toque de barrica le añadía una complejidad bastante agradable.

Hace como un mes Yves (trabaja en Cavas de Francia y fue uno de mis maestros del diplomado) me recomendó este vino de Nueva Zelanda, que me pareció excelente :)

Category: Catas, Nueva Zelanda, Tinto, Vino  | Tags:  | Leave a Comment
Jueves, Agosto 14th, 2008 | Author: cohen

El icewine (vino de hielo) o eiswein en alemán, esta hecho de uvas naturalmente congeladas que concentran sus sabores para después poder producir un vino de postre, dulce y afrutado.

El primer icewine fue producido en Alemania en 1874. La leyenda dice que un productor salio de sus viñedos y no pudo regresar a tiempo para cosechar. Cuando llego a sus viñedos observó que toda las uvas estaban congeladas, paro aun así decidió cosecharlas y procesarlas como un vino regular. El resultado se llamo “vino de invierno”. Este proceso se mantuvo secreto en Alemania hasta 1962, y fue entonces cuando el icewine se produjo comercialmente y comenzó a venderse en toda Europa.

Primero las uvas se dejan mayor tiempo en la vid, lo cual las convierte en producto para “cosecha tardía”, esto significa que los azúcares se concentran en las uvas. Luego las uvas son congeladas naturalmente (si las uvas son congeladas artificialmente el producto final no debería de ser llamado icewine, de hecho algunos países tiene regulaciones que prohíben el uso de métodos artificiales de congelación). Ya que las uvas están congeladas la cosecha se hace manualmente, se realiza en la madrugada a temperaturas de entre -7° C y -10° C (estas temperaturas son los estándares generales de cosecha en Alemania y Canadá).

Una vez que las uvas son cosechadas son inmediatamente prensadas y el agua que aun tienen las uvas (que en realidad son pedazos de hielo) es extraído. El intenso sabor viene del azúcar y el ácido sumamente concentrados que no se logaron congelar. Después del prensado se comienza con la fermentación, que puede realizarse en recipientes de acero inoxidable o en barricas (depende que tipo de icewine quiera el productor). Cuando termina la fermentación el icewine se embotella y esa listo para su venta.

Como el proceso de producción es muy lento y el rendimiento de las uvas es muy bajo, regularmente el icewine resulta caro y viene en botellas pequeñas de aproximadamente 350ml a 375ml.

Alemania, Austria y Canadá son conocidos por hacer los mejores icewines en el mundo. Esto se debe a que ellos tienen inviernos con temperaturas constantes deseables para la congelación de las uvas. Otros países productores son Australia, Hungría, Eslovenia, Luxemburgo, Nueva Zelanda, Francia, Republica Checa, Suecia, Estados Unidos, entre otros.

En Alemania los vinos se clasifican por su nivel de dulzor, el icewine queda en la categoría Prädikatswein. En Canadá los icewine siguen las normas establecidas por la VQA (siglas en ingles para alianza de calidad de viñedos). El termino francés “vin de glace” es parte de la clasificación de los vinos producidos en Luxemburgo, pero algunas veces se pueden encontrar botellas muy raras en Alsacia con esta clasificación.

Algunas uvas típicas para hacer este tipo de vino son: Gewürztraminer, Riesling (considerada en Alemania como la uva mas noble para este proceso), Vidal (una de las mas populares en Canadá) y Cabernet Franc. Pero muchos productores esta empezando a experimentar con otras uvas como Chardonnay, Seyval Blanc, Pinot Blanc, Chenin Blanc, Merlot, Pinot Noir y Cabernet Savignon.

La característica principal de un icewine es el azúcar residual contenida en el. Generalmente se encuentra entre 180g/L (gramos por litro) y puede llegar hasta los 320g/L. La cantidad de alcohol que contiene está entre el 6% y el 13%.Su temperatura ideal de servicio es de entre 5° C y 7° C (también existen sopas especiales para este tipo de vinos).Otra característica es su marcada acidez que balancea perfectamente el dulzor y generalmente no cansa el paladar.

En los icewine blancos los colores generalmente van desde el amarillo brillante hasta un dorado muy intenso. Los tintos tienen tonos rojos y violetas. En nariz los aromas a frutas (generalmente blancas) y miel están muy presentes, pero dependiendo de la uva con que están hechos pueden aparecer aromas como durazno, mango, lichi, pera, cítricos, piña, manzana, caramelo, higos y pasas.

Si un icewine es bien conservado (sin luz, sin vibraciones y a temperatura constante de 14° C) puede durar más de 10 años en muy buen estado. Así que cuando tengan la oportunidad de comprar uno háganlo, los canadienses no son tan caros y son muy ricos, aunque el mejor que he probado es uno Alemán que se llama Nachtgold (“oro de la noche”).

Viernes, Agosto 08th, 2008 | Author: cohen

La uva Pinot Noir es el emblema tinto de Borgoña, pero existen otros lugares donde se trabaja, como México, Nueva Zelanda, Australia, Chile y… Moldavia, si leyeron bien, Moldavia. En este pequeño país de la Europa Oriental se han encontrado escritos de la edad media que narran el proceso del vino, y desde 1812 se han dedicado más seriamente a su producción. Tiene cuatro regiones vinícolas, al norte (Balti), centro (Codru), sureste (Nistreana) y sur (Cahul). Cuentan con aproximadamente 147,000 hectáreas de viñedos de los cuales 102,500 se usan para la producción de vino. Algunas de las uvas que tiene son Pinot Gris, Pinot Blanc, Pinot Noir, Riesling, Merlot y Cabernet Savignon.

En México no se conocían estos vinos hasta hace poco tiempo, y por ahora el único lugar que he encontrado donde venden vino de Moldavia es el Club del Gourmet y único que tiene es el Firebird Legend Pinot Noir 2005, este vino proviene del sur de Moldavia de una región llamada Vulcanesti.

Estábamos todos los escritores de este blog en casa de Alex. Cuando abrimos este vino yo estaba algo escéptico por no saber nada de Moldavia y sus vinos, pero al probarlo resulto ser algo que no me esperaba. Un vino que por su color se notaba joven, con tonos rojos y morados (como entre el color de una frambuesa y una zarzamora) muy brillante. En nariz fue muy agradable y complejo, el sutil aroma de hongos y tierra mojada, y poco a poco aparecían muchos más, zarzamora, tabaco, ciruela, violentas, jamaica, café, madera y pimienta. En boca se sentía la fruta y levemente la madera, fue un vino suave y aterciopelado (significa que se siente la lengua un poco rasposa), un vino amable, complejo y bien integrado.

Cuando empezamos a catar el vino estaba como a 20° C así que los aromas estaba bastante bien definidos pero en boca no se me hizo tan fácil. Para la segunda copa decidimos meterlo un rato al refrigerador hasta que llego como a 16° C y la diferencia en boca fue excelente, se sentía muy fresco pero conservaba toda la fruta y la madera, así que esta es la temperatura a la cual se los recomiendo tomar.

Si quieren saber mas sobre los vinos de Moldavia visiten:

http://www.vinmoldova.md/eng/

Category: Catas, General, Tinto, Vino  | Tags: ,  | 2 Comments
Viernes, Agosto 01st, 2008 | Author: cohen

El pasado miércoles (29 de Julio) Lucy, Piko y yo fuimos a un evento organizado por Club del Gourmet en el piso 51 de la torre mayor dirigido por el Sr. Gabriel Picard propietario de las Bodegas Michel Picard del Chateau Chassangne de Montrachet en Borgoña.

Se presentaron 4 vinos:

Chablis 1er Cru Michel Picard 2006 (Chardonnay)

Puligny Montrachet 1er Cru Michel Picard 2004 (Chardonnay)

Aloxe Corton Michel Picard 2003 (Pinot Noir)

Chassagne-Montrachet Concis des Champs 2005 (Pinot Noir)

El primero con un color amarillo muy brillante con algo de toques verdosos que anunciaba un vino fresco. Al olerlo se sentían los aromas cítricos y minerales, con un poco de manzana, y al fondo se sentía algo de madera que hacia un poco mas complejo al vino. Grabriel Picard comentaba que para este vino se usaba una proporción de 20/80, esto significa que del volumen total de vino el 20% fue fermentado en barrica y lo demás en tanques de acero inoxidable. Esto hacia que en boca se sintiera un vino con una muy buena acidez y se sentía lo mineral, pero ese 20% de barrica le añadía complejidad y suavizaba al vino. Tenía una excelente permanencia en boca, la barrica se sentía muy sutil, bastante agradable. Para mi fue un gran vino que tomaría como aperitivo.

El segundo tenía mucho más color, un amarillo mucho más dorado y brillante. En nariz se sentía mucho más complejo, tenía aromas minerales, cítricos, membrillo, mantequilla, pan, madera. Nuevamente Gabriel Picard comentaba que toda esta complejidad se debía al cuidadoso proceso de crianza (algunos llaman a este proceso fermentación, pero técnicamente es una crianza, o un reposo del vino) en barrica con sus “lias” (que son las levaduras muertas depositadas después de la fermentación alcohólica). Este vino reposa sobre estas levaduras muertas en la barricas y el vinificador las mueve constantemente (en nuestro vino se mueven por lo menos una vez por semana) para mantenerlas en suspensión. En boca se sentía un vino complejo, se distinguía la acidez y la fruta que cambiaba en esos sabores mantequilla. La barrica armonizaba muy bien con toda la estructura que tenía este vino. Este fue mi vino numero 1 de la noche.

El tercero fue algo curioso, Gabriel Picard dijo que ese año (2003) hizo mucho calor, lo cual hizo que el vino fuera de un carácter diferente a un Pinot Noir regular. Sus colores rojizos, teja y marrones ya hacia notar su edad. En nariz resulto curioso encontrar muchos frutos maduros (como ciruela), especias, madera, y muy al final los toques de hongos (champiñones frescos) y tierra mojada característicos de un Pinot Noir. En boca con taninos muy suaves y una buena acidez, se sentían las especias, la fruta madura y la madera (Lucy dijo que sabia como a fruitcake). Un vino muy diferente a lo acostumbrado, pero muy bien hecho.

El cuarto y ultimo, también un Pinot Noir, tenia grandes diferencias con el anterior. Su color ceraza no dejaba pasar la luz. En nariz los frutos rojos aparecían y detrás el característico aroma que buscaba, los hongos, la tierra mojada (a esta combinación se le llama sotobosque o bosque bajo), este ya parecía mas un Pinot Noir. En boca se sentía una grata acidez, los frutos y la barrica armonizaban muy bien, nuevamente los taninos suaves. Para el cierre de la cata fue un gran vino, mi segundo favorito.

Pero la noche no termino ahí, siguieron los canapés de calidad excepcional hechos por el chef Pedro Eguía alumno del afamado José María Arzak, y además mucho mas vino.

Estos fueron los pequeños canapés que comimos: Panecillo con queso brie y frutos rojos, Panecillo con Foie-grass y salsa de mango, Panecillo con Foie-grass e higo, Cubos de atún marinado, Tortilla española, Brochetas de tocino y queso, Brochetas de camarón con queso Philadelphia con salsa de tamarindo y mango, Rollitos de hojaldre rellenos de pato con salsa de tamarindo, Quesadillas de Queso y Champiñones, Croquetas de jamón serrano, Tartaleta de limón con frutos rojos, Croquetas de chocolate amargo.

Toda la comida estuvo maravillosa, pero uno de los detalles curiosos de la noche fue lo que hizo Piko con las croquetas de chocolate amargo. Tomo una y decidió dar un sorbo a su Pinot Noir (el cuarto que nos sirvieron), la combinación, lo crean o no, fue sorprendente, el amargor del chocolate y la acidez del vino bajaban, la fruta del vino y lo dulce del chocolate se potenciaba. Fue un maridaje insólito paro maravilloso.

En fin, gracias nuevamente al Club del Gourmet, es una maravilla que personas como Gabriel Picard sean invitadas a dar este tipo de platicas. No solo por que el sea el productor o dueño del chateau, sino por su grata platica. Su carácter humilde hace palpable el intrincado proceso para producir un vino. Su dirección de cata es simple y sin pretensiones esto hace que se capte lo mejor de la bebida. Quede impresionado al escuchar a alguien con tanto conocimiento que cada que podía decía “el vino no se platica, se bebe y se disfruta”